Automasaje
Preparar el cuerpo y la atención para entrar en la práctica con mayor presencia.
Recursos para convertir la práctica en un hábito estable y natural.
Después de conocer la postura, la respiración y la atención, llega el momento de estabilizar la práctica. Las ayudas que encontrarás a continuación no son ejercicios aislados, sino recursos que favorecen la integración corporal, respiratoria y atencional hasta que la meditación forme parte de la vida cotidiana.
Preparar el cuerpo y la atención para entrar en la práctica con mayor presencia.
Integrar movimiento, respiración y atención antes de la meditación sentada.
Relajarse y soltar progresivamente el cuerpo desde una postura estable.
Utilizar la imaginación y la respiración para profundizar en la atención corporal.
Contar las respiraciones para estabilizar la atención.
Profundizar en el silencio, la contemplación y la mirada interior.
Estas ayudas están a disposición del practicante para ser utilizadas según su práctica personal y siempre teniendo en cuenta las sugerencias del maestro acompañante.